«Va lentísimo» es lo que más oímos en el mostrador cuando alguien trae un portátil. La buena noticia es que casi nunca hace falta comprar otro: en la mayoría de casos hay un culpable claro y un arreglo que cuesta una fracción de un equipo nuevo. Antes de gastar nada, haz estas comprobaciones (cinco minutos).
1. Mira qué disco lleva (lo más importante)
Pulsa Ctrl + Mayús + Esc para abrir el Administrador de tareas, ve a Rendimiento y haz clic en Disco 0. Arriba a la derecha pone el modelo y, debajo, el tipo: HDD (disco duro mecánico) o SSD.
- Si es HDD y la gráfica de «tiempo activo» está a menudo al 100 %, ya tienes al culpable. Un disco mecánico es entre 5 y 10 veces más lento que un SSD.
- Si ya es SSD, el disco no es el problema (salvo que esté casi lleno: deja siempre un 15-20 % libre).
Cambiar un disco mecánico por un SSD es la mejora que más se nota en un ordenador. No hace falta reinstalar nada: se clona el disco entero y lo encuentras todo igual. Lo explicamos en cambio a SSD en Lleida.
2. Mira cuánta memoria RAM tiene y cuánta usa
En la misma pestaña de Rendimiento, haz clic en Memoria. Fíjate en el total (arriba a la derecha) y en el porcentaje en uso con lo que sueles tener abierto.
- 4 GB o menos: con Windows 10 u 11 va justo. Ampliar a 8 GB se nota mucho.
- 8 GB y uso por encima del 85 % con tus programas de siempre: pasar a 16 GB ayuda.
- Uso bajo: la RAM no es el problema.
Ojo: en muchos portátiles finos la memoria va soldada a la placa y no se puede ampliar. Lo miramos con el modelo exacto antes de recomendarte nada.
3. ¿Se calienta y el ventilador va a tope?
Si el portátil va bien al encenderlo y se vuelve lento al rato, sobre todo con el ventilador soplando fuerte, probablemente se está calentando y el procesador baja su velocidad para protegerse. La solución es una limpieza interna con pasta térmica nueva. Tienes los detalles en por qué se calienta un portátil.
4. ¿Programas basura o virus?
En el Administrador de tareas, pestaña Aplicaciones de arranque (o «Inicio»): si hay una lista larga de programas que no reconoces habilitados, deshabilita los que no necesites. Si además ves anuncios que salen solos o el navegador ha cambiado de buscador, puede haber malware: mira cómo saber si tu ordenador tiene virus.
5. Entonces, ¿qué arreglo compensa?
| Lo que has visto | Lo que recomendamos |
|---|---|
| Disco HDD al 100 % | Cambio a SSD clonando todo |
| 4 GB de RAM o memoria siempre llena | Ampliar RAM (si no va soldada) |
| Va bien en frío y lento al calentarse | Limpieza interna y pasta térmica |
| Muchos programas al arrancar, anuncios | Limpieza de programas o de virus |
| Windows con errores, pantallazos | Formatear con copia de datos (mejor con SSD) |
¿Y formatear? Ayuda cuando Windows está lleno de programas o tiene errores, pero no arregla un disco lento: con un disco mecánico, a los pocos meses vuelve a ir igual. Por eso, si vas a formatear un equipo con HDD, aprovecha para pasarlo a SSD. Te lo explicamos en formatear el ordenador sin perder tus datos.
6. Cuándo no compensa
Si el portátil tiene más de 8-10 años, el procesador no es compatible con Windows 11 y además necesita pantalla o batería, sumamos y te lo decimos claro: a veces sale más a cuenta un equipo nuevo o reacondicionado. Lo hablamos en ¿merece la pena reparar mi portátil?